jueves, mayo 18, 2006

El asalto a la fortaleza III: El después

by Natúlcien Isilrá (no Naturlínea ¬¬) y con la estimable colaboración de Conan Stonehead, que aunque falto de inteligencia, supo escribir esta historia mientras que sucedía de verdad :P

Venía siendo la 1 de la madrugada cuando llegabamos por fin a la entrada de la fortaleza (nuestro plan era llegar allí y decir "Hola, soy avón!"). Allí todo el mundo salía corriendo, con víveres en las manos y se sorprendían al vernos allí estancados.

Conan se fijó en un tipo con pinta de bateador (xD), lo pilló por banda y lo interrogó. Descubrimos que la gente se iba porque habíamos matado a su lider Omar. Old, tan diplomático él, le dijo que nos condujera al "edificio de hierro" (entiéndase el edificio principal) y el chavalín así lo hizo (después de que Conan fuese "diplomático" con él). Cerramos las puertas de la fortaleza y echamos un vistazo al panorama. Las letrinas todavía desprendían calor, miramos y vimos que quedaba brea ardiendo, así que la apagué como pude (algún hechizo todavía me quedaba). Al apagar el fuego, salía de las letrinas un humo negro, el humor del paladín salió a flote con su "¡¡mierda!! no hay papa".

Mientras yo me dediqué a dar un paseo hasta donde estaban estancados nuestros caballos, el resto de mis compañeros se pusieron a inspeccionar la fortaleza. Oskar bajó al sótano a buscar sabe dios el qué, y mientras buscaba entre las decenas de barriles que allí había, se le hizo de noche y se quedó sopa encima de unas manzanas "un poco pasadas".
El resto subió a las estancias de la torre principal. Allí se encontraron con cuatro habitaciones: una de Omar, otra de Lorieth (en la que Conan se dedicó a buscar bragas y no las encontró... la guarra que era la tía xD), y dos más sin identificar. Una planta más arriba se encontraba la buhardilla llena de trastos viejos y mugre y una planta más abajo se encontraron con mucho material: corazas, lanzas, espadas, etc...
Habíamos encontrado nuestro refugio.

La noche pasó sin pena ni gloria y al mediodía llegué yo con todos los caballos a galope tendido. Fue llegar, comer algo (estaba muerta de hambre) y tirarme en una cama a dormir todo lo que pudiera y más.
Mientras Rizco se aventuraba a bajar a la caverna, y detrás de él los demás, para encontrar el pequeño cuerpo de Lorieth (estaba muerta muerta muerta) recubierto con humo negro de toda la brea que se había quemado allí. Lorieth poseía un arco mágico y una armadura de cuero negro (la guarrilla que no usaba bragas...), tres pociones, una espada corta y una capa.

Al salir de allí, Conan apiló los cadáveres y se quemaron todos.


Así terminamos nuestra aventura: ganando a los malos como siempre, con una fortaleza en nuestro poder, y un nuevo amigo que, seguro segurísimo, nos daría que hablar en nuestros futuros viajes: Rogelio Gonzalves, alias Ro.


La gran conversación del día fue sin duda la de Natúlcien con Oskar...
Natúlcien: estoy demasiado cansada.
Oskar: mejor así, que así no te enteras de nada. Tú duermes y él empuja.
(¬¬ sin comentarios)

5 Comments:

Blogger GhOsHe said...

Que lírica, que riqueza de vocabulario, vaya peacho de trozo de tesoro que os llevasteis mamones.
He dicho.

12:34 a. m.  
Blogger Unknown said...

Ejjj que tenemos un master con un corazón tan grande como él. Pero el mérito de la lírica y el vocabulario es mío y de Conan.

he dicho yo tb.

5:24 p. m.  
Blogger LST said...

Yo escribir si, yo apuñalar papel con boligrafo, yo matar papel, matar mujer papel, matar hijo papel, matar perro papel. Tambien matar boligrafo, no querer testigos

11:43 p. m.  
Blogger Unknown said...

Si, si, matar bien y escribir tb, que sino a ver quien se acuerda de todo esto después de dos meses.

Matar tb mato yo, y a base de bien xD

7:28 p. m.  
Blogger GhOsHe said...

Chulita. Tambien palmas a base de bien, y cada vez lo harás mejor creeme.

Trascending history and the world, a tale of soul and swords, eternally retold.

1:07 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home