miércoles, mayo 10, 2006

Un pasado para olvidar, un futuro por trazar

Problemas, miserias, retos... son mis compañeros de fatigas. Desde donde me alcanza la memoria, hasta donde puedo recordar, mi vida no se caracteriza por ser una vida fácil, sino que está llena de complicaciones, de caminos que se tuercen y uno no sabe bien a donde lo conducen a uno.

El provenir de una familia pobre, y el ser pequeñito, me convirtieron en el centro de burla y abuso de aquellos que me rodeaban, teniéndome que valerme desde pequeño de mis habilidades para poder seguir adelante, y fue debido a mi falta de fuerza, lo que hizo que desarrollase una agilidad fuera de lo común, y antes de darme cuenta, terminé en el gremio de pícaros de mi localidad.

De mi etapa en el gremio... tengo que agradecer el hecho de que me enseñasen algunos trucos típicos del oficio, pero debido a ciertos asuntillos que sucedieron allí y que ahora no vienen a cuento... me vi obligado a marcharme abandonándolo todo y convirtiéndome así en un aventurero errante.

Creo que fue el hecho de ser el centro de los ataques de la gente lo que hizo que me volviese cada vez más, una persona solitaria. La vida me enseñó que no debía confiar en nadie, que aprovechase las oportunidades y que pasar desapercibido es la mejor táctica para seguir con vida y evitar meterse en problemas.

Desde que me hice aventurero, son muchos los compañeros de aventuras que tuve. A estos los conocí de muy diversas formas y algunos en situaciones bastante extrañas, pero tras terminar con la aventura, cada uno marchaba por su lado, haciendo lo que más le convenía. De echo, los enanos no me caen muy bien desde que uno nos traicionó y se largó con un paquetito que no era suyo precisamente. A Cesar lo que es de Cesar, y a mi el resto, cosa que el enano no respetó. Brrrrrr. Con mi parte del botín no se juega, y esta se la guardo.

En la actualidad, formo equipo con un grupo un tanto extraño. Dicho grupo está compuesto por un enano un tanto peculiar y de difícil compresión. A parte, hay que indicar que tiene una cierta obsesión, rozando (por decirlo delicadamente) la paranoia, que es el pensar que todo el mundo lo va a atacar. Yo siempre pensé que a los enanos les gustaba lucir su barba, pero este en particular, por las mañanas suele despertarse bien afeitado. Supongo que el hecho de dormir agarrado a su hacha tiene algo que ver, pero nadie puede decirlo con seguridad, es un misterio que aún me queda por resolver.

Otro miembro del grupo, es un hombretón bastante alto, con una fuerza descomunal (téngase en cuenta que comparado con la mía...) pero con una inteligencia inversamente proporcional a dicha fuerza, aunque desde que recibió unas clases de conducta recientemente... parece que se volvió un poco más sociable. Eso si, en el campo de batalla no hay quien le haga sombra y mas vale no cruzarse en medio de su camino cuando se enfada, no vaya a ser que te confunda por un enemigo y te de una...

Luego está la fan de Green Peace, nuestra queridísima Druida, que uno nunca sabe lo que va a hacer y que más de una vez... por su forma de reaccionar, nos metió en más de un problema. Ella hace realidad la frase de "una de cal y una de arena", ya que tanto nos está metiendo en algún marrón como ayudándonos a salir de otro.

Por otro lado, tenemos al paladín sin taza, y por lo tanto... sin churros para acompañar, cosa que se echa en falta por las mañanas en el desayuno, pero que le vamos a hacer. Este personajillo, a diferencia del enano, parece que desarrollo una cierta obsesión por subirse a todo sitio elevado que encuentra, como si no fuese ya lo suficientemente alto, como para encima querer estar aún más. Yo ya no digo nada, pero acostumbrado a tenerme que mover por los bajos fondos, no comprendo muy bien esa obsesión de querer estar en lo alto. Tampoco comprendo la costumbre que tiene de dar el 10% a su no se que. Yo es que pasó de tales cosas, como si no fuese ya suficientemente dura la vida como por encima regalar un porcentaje del trabajo de uno.

Si te parece extraño el paladín, espera a conocer a su caballo, que tiene un genio... un mimado diría yo, que se enfada por cada cosa... pero también hay que admitir que en ocasiones su ayuda fue de agradecer.

Por último, y no por ello menos importante, tenemos a nuestra monje, miss patadas, que no se muy bien como lo hace, pero cuando se pone a repartir patadas, puñetazos y quien sabe que más, la mejor táctica es largarse de en medio no sea que recibas un golpe gratuito.

4 Comments:

Blogger GhOsHe said...

Oh my god, el que no quería postear y el que mas largo lo hace. Tio eres mas extraño que un bocata de fairy.

3:29 a. m.  
Blogger OsI said...

Para escribir cuatro cosas... mejor no poner nada. XDDDDD

3:57 a. m.  
Blogger Unknown said...

Picarillo picarillo, que haríamos nosotros sin ti, que cada vez que luchamos tú te nos escondes o te subes a un árbol (después habla del paladín...)

Espero que nuestras aventuras continuen muchos años más, y que tengamos paciencia para aguantar al paranoico (sutilmente dicho) de Oskar :D

10:17 a. m.  
Blogger LST said...

Picarón picarón, estabas ahi eh. Un día te vas a esconder tanto que no te vamos a volver a ver. Buenos compañeros el bárbaro y el pícaro.


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Picaro, bueno amigo mio
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Conan (el del escaño de la Ñ mayúscula)

11:42 a. m.  

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